5 bosques en la Ciudad de México

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Pexels/André Cook

¿Creíste que el ecoturismo únicamente se realiza en lugares alejados de centros urbanos? Te invitamos a ampliar la mirada y reconocer los bosques enclavados en plena Ciudad de México. Estas joyas de la naturaleza son parte medular en la conservación del medio ambiente.

Obviamente, el Bosque de Chapultepec es el más conocido, pero hay otro sitios en los que puedes estar en contacto con organismos naturales vivos que, de acuerdo con psicólogos y especialistas en el tema, te ayudarán a eliminar el estrés y mejorar tu sistema inmunológico, además de que puedes hacer un día de campo con todo y partido de futbol incluido. Eso sí, luego de visitarlos, cuida que no dejes basura ni alguna fogata encendida.

Los más entrañables

Para que no viajes mucho y en un mismo día estés de vuelta, te enlistamos algunos bosques de la Ciudad de México.

1. Bosque de Milpa Alta

Al sur de la Ciudad de México se sitúa la alcaldía de Milpa Alta. Famosa por sus exquisitos elotes y sus carnosos y deliciosos nopales, esta demarcación tiene una de las zonas más extensas de suelo de conservación que ayuda en la regulación del clima, a recargar los mantos acuíferos y alberga una gran diversidad de flora y fauna.

Pero hay un dato nada agradable: dentro de sus 17 mil hectáreas, casi 90% han sido afectadas por la tala clandestina y la deforestación durante los últimos diez años. Por eso la importancia de ayudar en su conservación.

Además, forma parte de un sistema más grande, una reserva natural de casi 250 mil  hectáreas que se distribuye entre la Ciudad de México, Morelos, Estado de México y varios parques nacionales.

El senderismo y campismo para pernoctar en una noche estrellada muy cerca de tu casa, son dos de las actividades que puedes realizar aquí. Además, esta región conecta a la Ciudad de México con dos de los ríos más grandes del país, el Lerma y el Balsas, una oportunidad inmejorable para ver el fluir del agua y relajarte.

2. Cerro del Ajusco

Si vives al sur de la ciudad, en Coyoacán, por ejemplo, puedes ver una pared imponente que se asoma en la misma dirección. Y parece que no se podría cruzar. Ese es el cerro del Ajusco, que alberga el Parque Nacional Cumbres del Ajusco, un Área Natural Protegida ubicada a 3 mil 900 metros sobre el nivel del mar.

El ecoturismo o turismo de naturaleza, gotcha, alpinismo, motocross, renta de cuatrimotos, bicicleta de montaña o pícnic son algunas de las actividades con las que puedes conectarte con este afamado sitio.

Si te gusta la observación de la flora y fauna endémica, allí hay Pinus hartwegii, oyamel y zacatonal subalpino, así como varias especies animales: teporingo, tlacuache, musaraña, coyote, zorrillo y gato montés, entre otras.

3. Bosque de Tláhuac

Este bosque tiene una superficies de 270 hectáreas. Dentro de sus límites puedes participar en una amplia variedad de actividades recreativas; además, hay áreas verdes con palapas y juegos infantiles, eso sin contar la sala de artes Centenario de la Revolución, con actividades culturales como danza y obras de teatro.

Este bosque se construyó en 1992, en la misma área donde se colocaron los escombros que dejó el devastador terremoto de 1985.

Se continúa poda en costados de pista de hielo y alberca, para que tu estancia en el bosque sea placentera. Gracias por cuidar el bosque.

Tláhuac #CreceContigo
#CuidoMiBosque

Publicada por Bosque de Tláhuac en Miércoles, 12 de agosto de 2020

 

4. Parque Ecológico Los Dínamos

Si has corrido alguna vez en los Viveros de Coyoacán, habrás visto que a un lado corre un río, es el Magdalena. Pues este río nace a muchos kilómetros de allí, en una afluente cristalina y fresca, en el Parque Ecológico Los Dínamos. Es el único río que aún corre sin haber sido entubado en la Ciudad de México.

Al recorrer el camino río arriba, llegarás a los restos de los dínamos, pero lo mejor es seguir y llegar hasta la parte de alta, donde hay actividades recreativas, campos abiertos para jugar o para acampar y, casi al borde del área protegida, un pequeño apiario que te indica el fin del viaje.   

En la áreas intermedias, no olvides comer deliciosos antojitos, como una rica sopa de médula, con el clásico café de olla.

5. Bosque de Aragón

Con sus 162 hectáreas, el Bosque de Aragón, es la segunda área verde más conocida después del Bosque de Chapultepec.

El arbolado en Aragón es joven, pues mientras Chapultepec era el santuario boscoso  de Moctezuma, Aragón aún formaba parte del extinto Lago de Texcoco.

Como en todo bosque que se aprecie, allí puede caminar alrededor del lago, comer en sus puestos de antojitos, acampar y escuchar las risas de los niños al caer la tarde.

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