Cañón del Infiernillo, para un fin de semana extremo entre Hidalgo y Querétaro

Un monolito con más de 400 metros de altura te espera desafiante con actividades que te harán derrochar adrenalina

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Cañón del Infiernillo, para un fin de semana extremo entre Hidalgo y Querétaro
Foto: @xtremefallofici/Twitter

¿Buscas una nueva experiencia extrema? Llegaste al sitio indicado, porque vamos a compartir una ruta llena de aventura, en medio del Cañón del Infiernillo. Así que prepárate mentalmente para que estés listo en tu próximo encuentro con este pasaje lleno de cascadas, toboganes y saltos naturales que pondrán a prueba tus habilidades. 

Se trata del camino a la presa “Fernando Hiriart Valderrama“, entre los límites de Hidalgo y Querétaro, la cual se encuentra resguardada por impresionantes paredes rocosas que llegan a medir hasta 400 metros de altura. En su parte más estrecha se llega hasta el río Moctezuma, que también comparten dichos estados.

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Es el Cañón del Infiernillo, uno de sus atractivos menos conocidos, razón para que lo visiten quienes en verdad son apasionados de los deportes extremos y amantes de los escenarios naturales, elementos indispensables para explorar su caprichosa orografía.

Para arribar hasta la imponente belleza del Cañón del Infiernillo se puede partir desde Zimapán, Pueblo Mágico de Hidalgo1 hora de camino— o Pinal de Amoles, municipio perteneciente a Querétaro15 minutos de trayecto—, todo depende de la touroperadora o del destino que hayas elegido para pernoctar, pero te recomendamos siempre hacerte acompañar por expertos para esta exploración.

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Así se vive el Cañón del Infiernillo

La primera recomendación es desayunar ligero —algunas agencias de aventura lo ofrecen en la entrada al cañón— para iniciar temprano la travesía. Una vez equipados, arranca la aventura, así que prepara tu condición física para que enfrentes 13 descensos a rappel, el más alto cuenta con 35 metros de alto.

Además de bajar por paredes rocosas, tendrás la ventaja de refrescarte de salto en salto, una experiencia que repetirás fácilmente unas 15 veces. Más vale que estés completo para zambullirte y nadar un rato, aunque seguramente tendrás la oportunidad de relajar tus músculos en cada una de sus pozas. 

Tres desafiantes toboganes naturales te esperan a lo largo de este tour, el más largo es de 15 metros, los cuales prometen sacar tus gritos más profundos y contenidos durante el confinamiento, pero también muchas carcajadas al sentir cosquilleo en tu estómago.

Sin duda el Cañón del Infiernillo es una travesía que alguna vez en tu vida debes experimentar; si no es ahora, entonces cuando te sientas completamente seguro de emprender la aventura, donde cada actividad te lleva hasta el encuentro de un ecosistema majestuoso

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