Sierra de Santa Catarina, volcanes extintos que adornan la CDMX

La explotación mineral y el crecimiento urbano han afectado considerablemente esta belleza natural

1358
Sierra de Santa Catarina, volcanes extintos que adornan la CDMX
Foto: @luiso.viajero/Instagram

México es uno de los países que cuenta con una cantidad considerable de bellezas naturales como ríos, cascadas, cenotes y formaciones montañosas, entre muchas otras. Una de éstas es la Sierra de Santa Catarina, ubicada en el paisaje urbano de la CDMX, al oriente de la capital de la república y muy cerca del Estado de México.

Esta formación montañosa está conformada por algunos volcanes extintos, entre éstos el Xaltepec, también conocido como Cerro de la Cruz; Tecuautzin, Guadalupe o El Borrego y La Caldera, así como tres cerros: Yohualixqui, Tetecón y el famoso Cerro de la Estrella.

En la antigüedad era conocida como Sierra de Ahuizotl, nombre relacionado con los anfibios; le fue otorgado porque su forma simulaba un animal emergiendo del agua, cuando aún existían enormes lagos en el Valle de la Ciudad de México.

Los volcanes que conforman la Sierra de Santa Catarina son conocidos como monogenéticos, es decir, que únicamente hicieron erupción una vez y posteriormente se apagaron; por ello, una posible segunda erupción es casi imposible —aunque no se descarta por completo la probabilidad—.

Te podría interesar: ¿Conoces las cocuchas de Michoacán?

Volcán Yohualixqui

Su nombre significa «lugar redondo», tiene una altura de 2 mil 420 metros sobre el nivel del mar y es uno de lo más deteriorados —en el aspecto medioambiental—, pues la explotación de tezontle y arena por parte de empresas como Eco Urbe, Global System y Mares, entre otras, ha degradado su estructura original.

Tetecón

Posee una forma de herradura y en sus faldas todavía se puede observar el derrame de lava que dio origen a su peculiar forma. Este volcán también ha sufrido el problema de la explotación mineral, motivo por el cual su tamaño ha disminuido de forma considerable. Tiene una altura de 2 mil 402 metros sobre el nivel del mar.

Te podría interesar: Japón: recorrido virtual por varios de sus atractivos turísticos

La Caldera

En plena frontera entre la CDMX y el Estado de México existe una formación montañosa de 2 mil 400 metros sobre el nivel del mar, cuya peculiaridad es un doble cráter y una curvatura asimétrica conocida como cerro de La Caldera.

Xaltepec o Cerro de la Cruz

Este vigilante de arena de la Ciudad de México se encuentra en la alcaldía Tláhuac; su nombre proviene del náhuatl xalli, que significa «arena», y tepec, que quiere decir «cerro»; en suma, podría traducirse como «cerro de arena».

El cerro de arena se formó durante la era Mesozoica y en sus faldas se asentó el señorío de Techichco, conformado por chichimecas y toltecas. Poco ha servido que sea un área de conservación, pues se sigue explotando para extraer tezontle, basalto y arena, y hay asentamientos urbanos irregulares alrededor.

Tecuautzin

Es el segundo más alto de toda la Sierra de Santa Catarina. Su nombre significa «Señor Águila de Piedra», debido a que en la época prehispánica se encontraba allí una estatua pétrea en forma de esa ave.

Cerro de Guadalupe

Al más alto de toda la Sierra de Santa Catarina también se le conoce como El Borrego y Tetlalmanche. Tiene una altura de 2 mil 820 metros sobre el nivel del mar y se encuentra entre las alcaldías Tláhuac e Iztapalapa.

Su ladera norte es la más poblada —con barrios como San Miguel Teotongo— y es posible apreciar cómo la mancha urbana ha ido invadiendo esta cima.

Su ladera sur está prácticamente despoblada, y aloja una rica biodiversidad y belleza que le valieron convertirse en área natural protegida.

Te podría interesar: La Ceiba Gráfica, un punto de encuentro para artistas y apasionados por el diseño

Cerro de la Estrella

El cerro de La Estrella data de la época prehispánica, pero tiempo después, por una hacienda que se encontraba en sus faldas y era conocida como Hacienda de la Estrella, adquirió su nombre actual. Su elevación es de 225 metros de altura sobre el nivel del mar.

Aquí se celebraban rituales prehispánicos como la ceremonia del Fuego Nuevo. También se le conocía como Huixachtecatl («cerro de los huizaches»).