Pirámide de la Luna: ¿Sabes cuáles son los secretos que esconde?

Compartimos contigo algunos detalles y características de la segunda edificación grande en la Ciudad de los Dioses.

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Pirámide de la Luna
Foto: Vadim Petrakov/shutterstock.com

Entre los vestigios que atesora la zona arqueológica de Teotihuacán, en el Estado de México, encontramos como principales edificaciones la Pirámide de la Luna y la del Sol. Los símbolos más importantes de este sitio por su carácter místicos y por su gran tamaño, que además atesoran grandes secretos y hoy veremos qué nos revela el primer monumento. 

Entre los datos interesantes que encontramos de la Pirámide de la Luna, es su historia arquitectónica, la cual presenta una larga secuencia constructiva de siete etapas, que arranca  alrededor del año 100 d.C. y finaliza junto con la ciudad de Teotihuacán, entre 600 y 650 d.C.

La Pirámide de la Luna se compone de cinco cuerpos escalonados con altos muros en talud; de una plataforma adosada; un tablero orientado hacia la Plaza de la Luna y en su interior se superponen las seis construcciones más antiguas.

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Desde 1998, la Pirámide de la Luna fue objeto de un proyecto de investigación, pero no fue hasta finales de 2003, cuando el equipo encabezado por el arqueólogo Rubén Cabrera y el antropólogo Saburo Sugiyama hizo un descubrimiento increíble, justamente en su parte céntrica. 

De acuerdo con los especialistas, al interior de la Pirámide de la Luna se hallaron los restos de tres personajes sentados, quienes estaban dentro de una cámara con ricos atuendos, cuyos muros de piedra medían casi seis metros por cada lado, lo que hizo suponer que se trata de la tumba de un dirigente teotihuacano.

¿Quienes son los personajes de la Pirámide de la Luna?

Además, se hizo una comparación con una inhumación similar, que data de un asentamiento teotihuacano en la ciudad maya de Kaminaljuyú, porque se repite la posición en flor de loto de altos dignatarios. Dentro de este lugar, también se encontraron objetos de jade, que tal vez provienen de la cuenca del río Motagua en Guatemala

Pero hay más detalles reveladores sobre los tres individuos encontrados, pues todo indica que eran de alto rango social y a diferencia de los entierros anteriores descubiertos también en la Pirámide de la Luna, estos miraban hacia el oeste y tenían las muñecas cruzadas encima de los pies. 

Los expertos calcularon que uno de ellos era un hombre entre los 50 a 60 años de edad, que portaba un collar de 21 cuentas globulares grandes de piedra verde, con un vistoso pectoral rectangular del mismo material y dos orejeras grandes decoradas. Además, poseía  numerosos objetos de obsidiana, concha, pirita y fibra vegetal.

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El segundo también era un hombre entre 45 y 49 años, con adornos semejantes, aunque su pectoral era más pequeño y sus orejeras eran menos finas y con superficies lisas, A su alrededor aparecieron varias puntas de proyectiles de obsidiana, restos esqueléticos de felinos y otros materiales orgánicos.

Mientras que el tercer personaje – hombre de 40 a 44 años- estaba en una posición y orientación similares, pero con accesorios completamente diferentes. Casi toda la parte superior de su cráneo la tenía cubierta con ornatos de mayor riqueza; en su cuello había un collar de siete hileras de cuentas de concha y en la parte inferior de las cuentas había 11 discos de concha con aplicaciones de piedra verde, en forma de orejera.

El descubrimiento en la Pirámide de la Luna incluyó varias ofrendas dispersas, así como una figura antropomorfa con dos orejeras, pieza que se cree jugó un papel simbólico por su calidad, por encontrarse en el centro de la fosa y por la posición flor de loto similar a los tres esqueletos.

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