La leyenda del pulque

Xóchitl: La princesa Azteca que descubrió el Pulque

Hace siglos, en tierras aztecas, una misteriosa leyenda narraba la fascinante historia del descubrimiento del pulque, una bebida sagrada y llena de tradición. La protagonista de esta asombrosa historia es Xóchitl, una princesa azteca cuyos pasos la llevaron a descubrir un tesoro oculto en los campos.

Cuenta la leyenda que mientras caminaba por el campo, Xóchitl se topó con un maguey en el que un grupo de conejos y tlacuaches habían hecho un agujero. La curiosidad la llevó a observar a los animales, quienes iban y venían con alegría, y descubrió que del agujero brotaba un jugo cristalino. Intrigada, decidió probar el líquido y quedó maravillada con su sabor.

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Con su olla de barro, Xóchitl recogió el jugo y lo ofreció a su «papatzin» (padre), quien lo reservó y notó que con el tiempo había cambiado de color, olor, textura y su sabor se volvió aún más delicioso. Impresionado por este regalo, el «papatzin» lo presentó al rey Tepalcatzin.

El monarca quedó fascinado con la bebida y le pidió a Xóchitl que se quedara en el palacio para enseñar a las demás mujeres cómo prepararla. Encantado con la presencia de Xóchitl, el rey la solicitó como su esposa, asegurándose así de que nunca faltara esta asombrosa bebida llamada pulque en su corte.

Con el tiempo, Xóchitl se convirtió en la reina de Tula, y fruto de su unión con el rey Tepalcatzin, nació un heredero al trono llamado Meconetzin.

Pulque

A partir de aquel momento, el pulque se convirtió en una bebida sagrada que se creía favorecía la fertilidad y solo podía ser consumida por reyes y nobles, quedando estrictamente prohibido para el pueblo.

Esta leyenda ancestral nos sumerge en los misterios y riquezas de las tradiciones aztecas, donde el pulque ocupaba un lugar especial y venerado. A través de esta historia, el pulque se convierte en un símbolo de nuestra historia y cultura, y su importancia perdura en nuestros días como un tesoro líquido que nos conecta con nuestro pasado.

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