Caballitos de mar: curiosos personajes del mundo submarino

Cambian de color y presumen de tener una vista panorámica de 360 grados. No cualquiera

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Caballitos de mar
Foto: CC-BY-NC-ND-Nathan-Rupert-en-Flickr

Nadan en vertical, no tienen escamas y carecen de aleta en la cola, los caballitos de mar o hipocampos son peces que viven en las aguas tropicales y templadas de todo el planeta. ¿Por qué nos generan ternura estos curiosos personajes del mundo submarino?

¿Qué son los caballitos de mar?

Pertenecen a la familia Syngnathidae y viven de uno a cinco años. Y aunque su cabeza es muy similar a la de un caballo, no son parientes. Los caballitos de mar son peces con una piel delicada, su cuerpo está cubierto por una armadura de placas o anillos de constitución ósea y… ¡tienen una vista panorámica de 360 grados!

Los hay de diferentes tamaños: entre 1.5 y 35 centímetros. También de diferentes colores: naranja, verde, amarillo o rojo, incluso pueden cambiar su color para camuflarse y esconderse de sus enemigos. Existen con rayas o puntos, con hocicos largos o cortos.

La diversidad del mundo marino se refleja en una sola especie: los Caballitos de mar.

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El pez más lento del mundo

Eso sí, son de los peores nadadores del océano. Imagínate: su postura al nadar es vertical, sólo pueden moverse en forma erecta gracias al impulso de su aleta dorsal, y para colmo no tienen aleta en la cola. No por nada se ha ganado la fama de ser el pez más lento del mundo, ya que alcanza una velocidad máxima de 1.5 metros… ¡por hora!

Su aleta dorsal puede moverse 35 veces por segundo y utilizan sus pectorales como “timón”. Sin embargo —tristemente—, debido a la morfología de sus cuerpos, pueden llegar a morir del cansancio cuando se desplazan a contracorriente.

Es la especie más pequeña, Hippocampus zosterae, su característica de tener la cabeza en ángulo recto con el resto del cuerpo no se da en ningún otro género de peces.

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¿Bailamos entre la corriente?

A la hembra no le da pudor buscar al macho que le gusta para invitarlo a bailar; de hecho, lo hace cada amanecer, según especialistas del mundo marino. El macho acepta y nadan juntos, girando en círculo y entrelazando sus colas.

De esta manera comienza el apareamiento, que suele durar varios días, bailando al son de una romántica coreografía en la que ambos adoptan el mismo color y coordinan su ciclo reproductivo.

En la familia de los caballitos de mar, el macho es el responsable de parir a sus crías, fecundando los huevos que recibió de la hembra, tal vez unos 2 mil. La gestación dura de 9 a 45 días, dependiendo de las especies y la temperatura del agua.

Nacen entre 100 y mil criaturas, pero la tasa de supervivencia es muy baja, de 0.5%.

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Caballitos de mar
Foto: CC-BY-NC-Brett-Lewis/Flickr

Siempre tienen hambre

Esto se debe a que los caballitos de mar no tienen estómago. Para cazar y comer, pasan hasta diez horas al acecho. Durante el día se alimentan de unos 3 mil pequeños crustáceos, pulgas de agua o larvas de peces, y los chupan con su hocico tubular

En peligro de extinción

Aunque su comercio internacional fue prohibido en 2004 por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora (CITES) en Washington, en la actualidad se pueden comprar hipocampos secos entre 600 y 3 mil dólares por kilogramo en los mercados de Bangkok o Hong Kong, según el sitio National Geographic.

Se comen secos, molidos, en polvo, en sopas, tés, vinos de arroz. Además, según la medicina china ayuda con los problemas de asma, impotencia sexual, incontinencia, dolores, razón por la que, cada año, 20 millones de caballitos de mar terminan en las redes de los pescadores.

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