Tecali para descubrir entre ruinas

Testimonio de la ambición franciscana que fracasó en el intento por levantar un templo de grandes dimensiones

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Tecali Puebla
Flickr

Tocamos en la “Casa de Piedra”, como se le conoce a Tecali de Herrera, para pasar a conocer este destino, que desde la entrada principal nos recibe con esculturas talladas en mármol y ónix que dan fama a esta tierra poblana.

Pero antes de dar el tour por sus tiendas que desbordan artesanías de esta roca y mineral, la parada obligatoria es el ex Convento de Tecali que data del siglo XVI. Pero ¿qué curiosidad tiene este lugar? Que la obra quedó incompleta, en total ruina y es su principal atractivo.

Los cronistas cuentan que de acuerdo al trabajo descriptivo de la geografía de este sitio, redactado por el padre Ponce, los cimientos del recinto católico comenzaron en 1579, sin embargo no hay otros documentos que argumenten lo dicho.

La idea de su edificación estuvo a cargo de los franciscanos, quienes al verse rodeados de varias comunidades prehispánicas como los nahuas, consideraron que para ejercer la evangelización y sometimiento, lo más indicado era crear un templo monumental que también pudiera llamar la atención de los conquistadores y de la corona Española.

 

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La artesanía de Tecali

El trabajo corrió a cargo del mismo artífice de los planos de la Catedral Metropolitana, el arquitecto Claudio de Areiniega, pero la obra quedó inconclusa porque no había forma de sostener el techo, para una edificación de dimensiones absurdamente monumentales. Eran derrumbes inevitables cada que intentaban hacer su construcción.

Ahora, entre la maleza que crece en su interior, queda el testimonio en ruinas de la opulencia que se deseaba transmitir en su época: columnas toscanas, arcos semicirculares de moldura plana, altar, incluso, el paso del tiempo deja al descubierto algunos frescos y se pueden apreciar su estilo renacentista.

La fachada, explican los crónistas de Tecali, tiene arcos dentados, es decir, adornos en forma de pirámides o diamantes, característicos de la arquitectura de la época, los cuales se acompañan de conchas marinas.

Inevitable perderse entre tantos detalles que permanecen bajo el cielo azulado de Tecali, escenario ideal para capturar a través de la lente de tu cámara. Un espacio único sosegado por la naturaleza.

Después de tan hermosos momentos, ahora seguimos el rastro de mármol y ónix que concentran las tiendas donde hay muebles, esculturas, lámparas, accesorios y más curiosidades, objetos realizados en los talleres de maestros artesanales de Tecali, otra forma de descubrir esta tierra.

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