Por: Gustavo Silva González ( g.silva@mexicotravelchannel.com.mx )
Descubre Real de Catorce, el Pueblo Mágico de San Luis Potosí. Historia, el Túnel de Ogarrio, la mística del desierto y consejos para visitar el destino más buscado del Altiplano.
Cruzar el Túnel de Ogarrio no es simplemente atravesar una montaña; es realizar un viaje en el tiempo hacia un rincón del mundo donde el reloj parece haberse detenido a finales del siglo XIX. ¡Sí! Nos referimos a Real de Catorce.
Incrustado en el corazón de la Sierra de Catorce en San Luis Potosí, Real de Catorce pasó de ser uno de los centros mineros más opulentos de la Nueva España a un silencioso “pueblo fantasma” que hoy atrae a viajeros de todo el mundo.
Su atmósfera mística, sus calles empedradas que desafían la gravedad y su conexión espiritual con el desierto lo han posicionado en 2026 como el destino más codiciado para quienes buscan algo más que un simple recorrido turístico… ¡para los que desean una experiencia de introspección y asombro!

El esplendor de la plata y el nacimiento de una leyenda
Para comprender la fascinación que genera este lugar, es necesario mirar hacia su pasado de riqueza desmedida. Fundado oficialmente en 1779 tras el descubrimiento de ricas vetas de plata, el Real de Minas de la Limpia Concepción de los Álamos de Catorce llegó a ser el segundo centro minero más importante de México.
Su nombre, según la tradición oral y registros coloniales, hace honor a catorce bandidos que asolaban los caminos de la sierra y fueron ajusticiados en el lugar.
Durante su auge, el pueblo contaba con una Casa de Moneda, una sofisticada infraestructura urbana y un teatro que recibía a las mejores compañías de ópera europeas.
Sin embargo, la historia de Real de Catorce está marcada por el abandono.
A principios del siglo XX, la caída del precio de la plata y la inundación de sus minas más profundas provocaron un éxodo masivo de su población. Las mansiones señoriales y las iglesias quedaron a merced del viento del desierto, ganándose el apelativo de “pueblo fantasma”.
Fue este aire de decadencia romántica lo que, décadas después, atrajo a artistas, cineastas y buscadores espirituales, quienes rescataron al pueblo del olvido y lo transformaron en el primer Pueblo Mágico de San Luis Potosí en 2001.

El Túnel de Ogarrio y la arquitectura del aislamiento
La entrada a Real de Catorce es, por derecho propio, una de las experiencias más icónicas del turismo nacional. El Túnel de Ogarrio, inaugurado en 1901, es una proeza de la ingeniería minera que se extiende por 2.3 kilómetros a través de la roca sólida.
Este pasaje es el único acceso vehicular al pueblo y funciona como un portal que separa el mundo moderno del silencio serrano.
Al salir del túnel, la vista se abre a un anfiteatro natural de piedra donde las construcciones de cantera parecen brotar de la misma tierra.
Caminar por sus calles implica un esfuerzo físico que se recompensa con cada detalle arquitectónico. La Parroquia de la Purísima Concepción resguarda la imagen de San Francisco de Asís, conocido cariñosamente como “Panchito”, a quien miles de peregrinos visitan cada año en busca de milagros.
A pocos pasos, el Palenque de Gallos, construido con una acústica similar a la de un teatro romano, y la Plaza de Toros, hablan de la vida social vibrante que alguna vez habitó estas alturas.
El mantenimiento de esta estética colonial es estrictamente vigilado por las autoridades de patrimonio para asegurar que la modernidad no erosione su identidad visual.

Wirikuta: El desierto sagrado y la conexión huichol
Más allá de las ruinas y la arquitectura, Real de Catorce es la puerta de entrada a Wirikuta, una de las zonas naturales y culturales más sagradas de México.
Para el pueblo Wixárika (huichol), esta región es el lugar donde nació el sol y donde habitan sus deidades.
Cada año, realizan peregrinaciones desde lugares remotos de Nayarit y Jalisco para recolectar el híkuri, la medicina ancestral que guía su cosmogonía. Es fundamental que el visitante entienda que Wirikuta es un sitio de alta fragilidad ecológica y profunda importancia religiosa.
La exploración del desierto suele realizarse en los famosos “Willys”, vehículos todoterreno de la época de la posguerra que son los únicos capaces de sortear los accidentados caminos de la sierra.
En estos recorridos, se llega a la base de la montaña hasta alcanzar la Estación Catorce o el desierto abierto, donde la biodiversidad de cactáceas es una de las más ricas del planeta.
El turismo responsable en esta zona exige el respeto absoluto a las plantas sagradas y la prohibición de recolectar cualquier especie de flora o fauna, garantizando que el ciclo de vida del desierto permanezca inalterado.

Pero, ¿qué es el famoso “híkuri”? (¡Checa el detalle!)
El híkuri es el nombre en lengua wixárika (huichol) para el peyote (Lophophora williamsii), un pequeño cactus endémico del desierto de Chihuahua, particularmente de la región de Wirikuta en San Luis Potosí.
Para el pueblo Wixárika, el híkuri no es simplemente una planta o un alucinógeno; es una deidad y un sacramento central en su cultura.
Aquí te detallamos su importancia desde tres ángulos clave. ¡Toma nota!
1. Significado espiritual y cosmovisión
En la mitología wixárika, el híkuri es el rastro que dejó el Venado Azul (Kauyumari, que significa “Nuestro Hermano Mayor Venado Azul”, eje central de su espiritualidad y el vínculo directo entre el mundo de los humanos y el mundo de los dioses) al caminar por la tierra.
Se considera un “portal” o un “maestro” que permite la comunicación con los ancestros y las deidades. Los marakames (chamanes) lo utilizan en ceremonias sagradas para obtener guía, sanación y claridad espiritual.
2. El Viaje a Wirikuta
Como decíamos, cada año, las comunidades wixaritari realizan peregrinaciones de cientos de kilómetros desde la Sierra Madre Occidental (Nayarit, Jalisco, Durango) hasta el desierto de San Luis Potosí. El objetivo es “cazar” el híkuri, un acto que simboliza la renovación de la vida y el equilibrio del universo.
3. Aspectos científicos y legales
Conoce esto a detalle, pues e muy importante.
- Biología: Es un cactus de crecimiento extremadamente lento (puede tardar hasta 15 años en alcanzar la madurez). Contiene diversos alcaloides, siendo el principal la mescalina, que produce efectos psicoactivos y visuales.
- Estatus Legal: En México, el uso del híkuri está protegido por la Constitución exclusivamente para las comunidades indígenas en sus rituales tradicionales. Para cualquier otra persona, su recolección, transporte o consumo es un delito federal.
- Ecología: Actualmente se considera una especie en peligro debido al saqueo ilegal y al turismo irresponsable.
Nota importante para el viajero: Si visitas Real de Catorce, es común encontrar referencias al híkuri. Sin embargo, por respeto a la cultura Wixárika y a la ley de nuestro país, no se debe comprar, consumir ni extraer la planta.
La mejor forma de honrar esta tradición es admirando las artesanías (como los cuadros de estambre o el arte con chaquira) que plasman las visiones y la simbología generada por esta planta sagrada.

El llamado del Altiplano
Real de Catorce no es un destino para visitarse con prisa. Es un lugar que exige caminar despacio, respirar el aire de la montaña y dejarse envolver por el silencio de sus noches estrelladas.
Ya sea por su historia minera, su mística huichol o simplemente por la paz que ofrece su aislamiento, este pueblo tiene la capacidad de transformar a quien lo visita.
En un mundo cada vez más acelerado, el Altiplano potosino nos ofrece un refugio de autenticidad y belleza intemporal.
¿Estás listo para cruzar el túnel y descubrir el misterio de la sierra? ¿Ya se te antojó ir?
Planea tu viaje a Real de Catorce, respeta su legado y prepárate para una de las travesías más profundas que México puede ofrecer.
Recuerda seguirnos en nuestras redes sociales @mexicotravelchannel y descubrir todo lo que tenemos para ti en nuestro sitio web www.mexicotravelchannel.com.mx: Guías, Tips de viaje, Top 10 de Pueblos Mágicos, Playas, etc.



