Por: Jasiel E. Angeles Marin (j.angeles@mexicotravelchannel.com.mx)
¡Viaja al origen de la vida! Explora las pozas turquesas y dunas de yeso en Cuatro Ciénegas, Coahuila. Guía de viaje, historia y tips de turismo responsable. ¿Te gustaría ir?
Hay lugares que te obligan a frenar el paso, respirar profundo y preguntarte cómo es posible que existan paisajes así en México.
Cuatro Ciénegas, en el estado de Coahuila, es uno de ellos.
En medio del desierto, donde uno imaginaría solo arena y calor, aparece un oasis con pozas de agua cristalina, dunas blancas que parecen nieve y montañas que abrazan un ecosistema único en el planeta.
¡No es exageración!
Los científicos han estudiado esta región durante décadas por su extraordinaria biodiversidad y por ser considerada una ventana al pasado geológico de la Tierra.
¿Qué esperas para visitarlo? Date la oportunidad de conocer un lugar tan maravilloso.
Aquí te contamos qué lo hace tan especial, su historia, qué puedes hacer y cómo llegar.

¿Dónde está Cuatro Ciénegas y por qué es tan especial?
Ubicado en el norte de México, dentro del estado de Coahuila, el valle de Cuatro Ciénegas se encuentra rodeado por la Sierra Madre Oriental.
Esta combinación geográfica permitió que, a lo largo de millones de años, se formara un sistema de manantiales y pozas que hoy conforman uno de los ecosistemas más fascinantes del país.
Desde 1994, el valle fue decretado como Área de Protección de Flora y Fauna Cuatro Ciénegas, bajo la administración de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP).
Esta categoría reconoce su altísimo valor ecológico y la necesidad de conservarlo.
Lo extraordinario es que alberga especies endémicas, es decir, que no existen en ningún otro lugar del mundo, y comunidades microbianas que han sido comparadas con formas de vida primitiva similares a las que existieron en los primeros periodos de la Tierra.

Las pozas turquesa: El corazón del oasis
Hablar de Cuatro Ciénegas es hablar de sus pozas.
Estos cuerpos de agua, de tonalidades azules y verdes intensas, son alimentados por corrientes subterráneas que emergen en medio del desierto.
Uno de los sitios más visitados es la Poza Azul, famosa por la claridad de su agua y su profundidad.
Sin embargo, muchas pozas están protegidas y el acceso es limitado para evitar daños ambientales.
El color turquesa no es casualidad. La pureza del agua, la presencia de minerales y las condiciones específicas del ecosistema crean ese espectáculo visual que ha convertido al lugar en uno de los destinos naturales más fotografiados del norte de México.
¿Qué tal una foto o video de ti en este majestuoso lugar?
Pero más allá de su belleza, lo verdaderamente importante es su fragilidad.
La sobreexplotación del agua en la región ha sido motivo de preocupación científica, lo que refuerza la importancia de un turismo responsable.

Dunas de Yeso… ¡Un paisaje que parece nieve en el desierto!
Otro de los imperdibles son las Dunas de Yeso, una extensión de arena blanca compuesta por cristales de sulfato de calcio.
Cuando caminas por ellas, la sensación es surrealista.
El contraste entre el cielo azul intenso y la arena blanca crea un paisaje que muchos describen como lunar.
Estas dunas forman parte de un sistema geológico único, resultado de la evaporación de antiguos cuerpos de agua que dejaron depósitos minerales.
Historia y raíces de Cuatro Ciénegas
Más allá de la naturaleza, el pueblo de Cuatro Ciénegas tiene una historia importante dentro del país.
Poblado en varias ocasiones a partir de 1761 y destruido también varias veces por los indígenas coahuiltecos y borrados, el pueblo de Cuatrociénegas fue fundado definitivamente en mayo de 1800 por Antonio Cordero y Bustamante, y ha sido llamado de diferentes maneras: Nuestra Señora de los Dolores y Cuatrociénegas, Cuatrociénegas, Villa Venustiano Carranza y finalmente Cuatrociénegas de Carranza en honor del jefe constitucionalista nacido aquí, quien fue el iniciador del Plan de Guadalupe y exterminó al gobierno de Victoriano Huerta.
Algunas de las mujeres de este poblado se dedican a la elaboración de deliciosos dulces hechos a base de leche bronca con nuez, azúcar y miel.
Tal es el caso de la señora María Elena Cepeda de Ferriño y sus dos hijas, Dalia y María Elena, que también preparan algunos dulces cristalizados y conservas de frutas como chabacano, durazno, membrillo y queso de nuez, que si visita Cuatrociénegas le recomendamos no deje de probar
El centro del pueblo conserva arquitectura tradicional, calles tranquilas y una atmósfera que invita a caminar sin prisas.
Aquí, el turismo se vive de manera distinta, no es bullicioso, sino contemplativo.

¿Qué hacer en Cuatro Ciénegas?
Visitar Cuatro Ciénegas no es solo tomarse fotos. Es entender el equilibrio entre naturaleza y conservación.
Puedes recorrer las pozas autorizadas, caminar por las dunas, explorar senderos naturales y conocer el centro histórico.
También es posible realizar recorridos guiados para aprender más sobre la importancia científica del valle.
Es fundamental respetar las reglas: no ingresar a áreas restringidas, no extraer arena ni agua y seguir las indicaciones de los guías locales.

¿Cómo llegar a Cuatro Ciénegas?
Cuatro Ciénegas se encuentra a aproximadamente cuatro horas por carretera desde Monterrey y a unas cinco horas desde Saltillo. Pero si vas a ir desde CDMX harás aproximadamente 12 horas y media.
La forma más común de llegar es en automóvil particular, lo que permite explorar con mayor libertad los distintos atractivos naturales que están distribuidos en el valle.
Se recomienda revisar horarios y condiciones de acceso antes de viajar, ya que algunas áreas pueden tener restricciones para proteger el ecosistema.

¡ATENCIÓN! El Turismo responsable es la clave para conservar el oasis
Uno de los mayores retos del valle es el equilibrio entre turismo y conservación.
Diversas investigaciones científicas han advertido sobre la vulnerabilidad del ecosistema frente a la extracción de agua y el impacto humano.
Por eso, visitar Cuatro Ciénegas implica también asumir un compromiso: respetar el entorno, seguir las normas y apoyar a prestadores de servicios locales que promuevan prácticas sostenibles.
Cuatro Ciénegas es un laboratorio natural, un oasis improbable y un recordatorio de la riqueza ambiental que existe en nuestro país.
Entre pozas turquesa, dunas blancas y montañas desérticas, este rincón de Coahuila demuestra que México todavía guarda paisajes capaces de sorprendernos.
En México Travel Channel creemos que viajar también es aprender y proteger.
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