Por: Gustavo Silva González ( g.silva@mexicotravelchannel.com.mx )
¿Fan del K-Pop y el BBQ coreano? Descubre la historia del “Pequeño Seúl” en la Zona Rosa de la CDMX, su impacto turístico y por qué la capital mexicana lidera la Ola Coreana en la región.
Imagina que caminas por la calle de Florencia, en plena Zona Rosa (CDMX), y de repente el paisaje urbano se transforma: los letreros de neón en español comienzan a alternarse con elegantes caracteres hangul, y el aire se llena de un aroma hipnotizante que mezcla el picante del gochujang (pasta roja, densa y brillante que es un pilar fundamental de su identidad gastronómica) con la calidez del maíz recién hecho.
No. No has tomado un vuelo de 15 horas a Seúl; estás en el epicentro de un fenómeno que ha convertido a la Ciudad de México en el puerto de entrada más importante de la cultura coreana en todo el continente.
¿Te has dado cuenta de eso?
La CDMX, capital del país, también se ha convertido en el hogar de una “Ola Coreana” que ha dejado de ser una moda pasajera para convertirse en un pilar del turismo cultural y económico.
Prepárate para descubrir cómo este rincón citadino se volvió el “bias”, es decir, el favorito de miles de viajeros internacionales.

Del “Pequeño Seúl” a fenómeno global: El origen de un enclave fascinante
Para entender por qué hoy vemos a miles de jóvenes “stanneando” -siendo mega fans- a sus ídolos en la calle de Hamburgo, debemos mirar hacia atrás, específicamente a finales del siglo XX.
El asentamiento coreano en la Zona Rosa no fue producto de la casualidad, sino de la resiliencia económica.
Según investigaciones académicas del Centro de Estudios de Asia y África de El Colegio de México (COLMEX), la migración coreana tuvo un repunte significativo tras la crisis económica de 1994.
Muchos empresarios coreanos que originalmente se establecieron en el barrio de Tepito buscaron un espacio con mayor infraestructura y seguridad, encontrando en la Zona Rosa el lugar ideal para sus negocios de textiles y cosméticos.
Lo que comenzó como una red de apoyo comunitaria con iglesias y escuelas propias, evolucionó en la década de los 2000 hacia lo que hoy conocemos popularmente como el “Pequeño Seúl”.
Este barrio preservó su identidad, pero también, de acuerdo con estudios de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), supo capitalizar la apertura de nuestro país hacia el mundo asiático, creando un ecosistema donde la tradición confuciana y la modernidad chilanga coexisten en perfecta armonía.

La Ola Coreana (Hallyu) como motor del nuevo turismo en CDMX
La CDMX no solo consume cultura coreana; la vive intensamente.
El fenómeno del Hallyu (la expansión de la cultura surcoreana) ha encontrado en México su mercado más apasionado en Latinoamérica, y esto ha transformado las estadísticas de turismo de la capital.
De acuerdo con el Centro Cultural Coreano en México, el país ocupa los primeros lugares a nivel mundial en consumo de contenidos de K-Pop y K-Dramas en plataformas digitales.
Esta pasión se ha materializado en la Zona Rosa a través de los “noraebangs” (karaokes coreanos) y tiendas de “merchandising” oficial que atraen a turistas de toda Centro y Sudamérica que viajan específicamente a la CDMX para vivir la experiencia coreana completa.
Reportes recientes de la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México señalan que el gasto promedio de los turistas motivados por el entretenimiento asiático ha crecido un 18% anual, ya que no solo visitan monumentos, sino que invierten en experiencias inmersivas, desde talleres de baile hasta eventos de “cupsleeves” en las cafeterías temáticas de la colonia Juárez.

Gastronomía y K-Beauty: El ritual sensorial que conquista a los foodies
Si hay algo que define la experiencia en la Zona Rosa es, sin duda, el Korean BBQ. Pero este fenómeno gastronómico va mucho más allá de simplemente comer; es un acto de comunidad que ha resonado profundamente con la cultura hospitalaria de nuestro país.
En establecimientos icónicos que han sido reseñados por guías especializadas y críticos del Centro Cultural Coreano, la dinámica de cocinar tu propia carne a la parrilla en el centro de la mesa se ha vuelto el “plan” predilecto de las nuevas generaciones.
Investigaciones sobre tendencias de consumo alimentario indican que el gusto mexicano por el picante ha facilitado la adopción masiva del kimchi (col fermentada) y el ramyeon.
A esto se suma el auge de la K-beauty o belleza coreana.
La calle de Biarritz se ha convertido en una pasarela de tiendas de cosméticos que ofrecen la famosa rutina de 10 pasos.
Estudios de mercado de la Cámara de Comercio de Corea en México destacan que la CDMX es el principal escaparate para productos que prometen la “glass skin”, atrayendo a un público que busca la perfección estética coreana adaptada a la diversidad de la piel latina.

¿Por qué la CDMX es la “Capital Coreana” de Latinoamérica en 2026?
La respuesta reside en la fusión.
A diferencia de otros barrios coreanos en el mundo que se mantienen cerrados, el de la Ciudad de México es hospitalario. La capital del país ha logrado algo único: la creación de un “Soft Power” híbrido.
Según datos del Observatorio Turístico de la Ciudad de México, la capital ha superado a ciudades como São Paulo o Buenos Aires en la oferta de servicios especializados para la comunidad asiática y sus fans.
La conectividad aérea -que para este 2026 ha alcanzado niveles históricos entre el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y el Aeropuerto de Incheon- ha facilitado que delegaciones comerciales y artísticas elijan a la CDMX como su base de operaciones en la región.
Además, la integración social es tal que ya se habla de una generación de “mex-coreanos” que están redefiniendo la identidad urbana, influyendo en el diseño, música y la moda local, consolidando a la Zona Rosa como un destino que no solo se visita, sino que se estudia como un modelo exitoso de globalización cultural.

Tu pasaporte a Asia está a un viaje en el Metro
La Zona Rosa nos ha demostrado que los límites geográficos son cosa del pasado.
Lo que comenzó como un refugio de migrantes hoy es el faro que guía el turismo asiático en Latinoamérica.
Visitar el Pequeño Seúl es mucho más que comprar una mascarilla o un disco; es ser testigo de cómo la Ciudad de México abraza al mundo y lo hace suyo.
Así que si buscas una experiencia que desafíe tus sentidos y te conecte con el pulso del futuro, este rincón coreano es tu próxima parada obligatoria.
¿Estás listo para vivir tu propio K-Drama en las calles de la CDMX?
¡Cuéntanos en nuestras redes sociales (@mexicotravelchannel) cuál es tu restaurante de BBQ coreano favorito o qué grupo de K-Pop te traería de viaje a la capital!
Y tú también demuestra la fuerza de Pequeño Seúl compartiendo este articulo a tus conocidos para que juntos vivan experiencias memorables.



