Por: Gustavo Silva González ( g.silva@mexicotravelchannel.com.mx )
La batalla por Mahahual. Descubre cómo el polémico megaproyecto de Royal Caribbean amenaza la selva y los manglares, y por qué los ciudadanos exigen frenar este ecocidio.
Imagina un pequeño y tranquilo pueblo costero en el sur de Quintana Roo, un rincón del Caribe mexicano donde sus aguas turquesas, arena blanca y una majestuosa selva que abraza el océano te deja boquiabierto. ¡Sí! Es el paraíso!.. Ese lugar es Mahahual.
Sin embargo, déjame decirte que la tranquilidad de esta comunidad de apenas 3,000 habitantes hoy se encuentra bajo el asedio de un gigante transnacional lo que sin duda, como te has de imaginar, vendría a cambiar todo, y entre ese “todo”, su flora y fauna.
La promesa de un turismo masivo y de lujo amenaza con alterar para siempre este frágil ecosistema. Y la indignación social ha encendido las alarmas, uniendo a activistas, ciudadanos y defensores del medio ambiente en un grito unísono de resistencia para salvar este nuestro patrimonio natural antes de que sea demasiado tarde.

Un gigante de los cruceros contra 90 hectáreas de selva viva
Es una realidad que el impacto ecológico de los megaproyectos turísticos suele disfrazarse de progreso, pero detrás de las cifras millonarias se esconde una profunda devastación ambiental.
El ambicioso proyecto bautizado como Perfect Day México, impulsado por la multinacional de cruceros Royal Caribbean, ha puesto en jaque la biodiversidad de la región.
La empresa pretende introducir a cerca de 21,000 personas diariamente en una localidad que no cuenta con la infraestructura ni los servicios para soportar tal presión demográfica.
Las principales denuncias ambientales apuntan a que este complejo turístico planea desmantelar y destruir al menos 90 hectáreas de selva y manglar protegido, los cuales funcionan como el hogar de especies en peligro de extinción, como tortugas y manatíes.
Asimismo, estas zonas representan la única barrera natural de la región contra el azote de los huracanes.
La preocupación no es menor, pues este desarrollo se ubica junto al segundo arrecife coralino más grande del mundo. Además, amenaza directamente el suministro de agua dulce en una zona de Quintana Roo que ya padece una severa crisis hídrica.
En las plataformas sociales, el descontento es evidente. Por ejemplo, a través de la cuenta @sinmuchasfotos, se lanzó una fuerte advertencia que resume el sentir de miles de personas.
Aquí el posteo:
“¡México no es un resort!
“Este proyecto no es desarrollo, es devastación. Perfect Day México de @royalcaribbeanlatam pretende meter 21,000 personas al día en un pueblo de 3,000, desmontar selva, afectar manglares y presionar un ecosistema que no está diseñado para eso…
“Esto no es turismo: es convertir territorio vivo en parque privado”.
Esta alerta ha resonado con fuerza entre los internautas, quienes coinciden en que los supuestos beneficios económicos no justifican la destrucción de la naturaleza. Como bien lo señaló el usuario @unhombremono en las reacciones de la red, la exclusividad del proyecto excluye a la propia población local:
“Lo peor es que son resorts a los que la gente promedio no puede acceder”.

Pero antes de seguir dando voz a los que se han manfiestado al respecto, chequen esto para tener la foro completa:
El laberinto judicial y los hilos políticos detrás de “Perfect Day”
La indignación social escaló significativamente tras revelarse los detalles de una investigación de la revista Proceso, la cual expuso cómo las instituciones judiciales y gubernamentales han operado a favor de la empresa extranjera.
Los magistrados federales del Primer Tribunal Colegiado de Circuito de Quintana Roo -Aarón Pereira Lizama, Lina Victoria Bolio Pasos y María Teresa Rodríguez Cárdenas- ordenaron desechar de forma inapelable un juicio de amparo promovido por la asociación civil Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS).
El tribunal justificó el desecho argumentando que la demanda contra la modificación del Plan de Desarrollo Urbano (PDU) de Mahahual se presentó de manera extemporánea, otorgando un plazo de solo 15 días en lugar de los 30 días que establecen los criterios obligatorios del Poder Judicial de la Federación para este tipo de regulaciones.
Lo alarmante del caso es que el propio gobierno del estado de Quintana Roo, a través de la Secretaría de Desarrollo Territorial Urbano Sustentable (Sedetus) -dirigida por José Alberto Alonso Ovando-, intercedió legalmente para revocar el amparo y beneficiar a Royal Caribbean.
La gobernadora Mara Lezama Espinosa ha defendido públicamente el proyecto debido a una promesa de inversión superior a los mil millones de dólares, ignorando que la modificación del PDU se aprobó sin realizar una consulta pública con los habitantes de Mahahual.
Para enturbiar más el panorama, según la revista Proceso, la transnacional está representada por Ari Adler Brotman, quien hasta mediados del año pasado se desempeñaba como funcionario en la actual administración estatal.
Ante esta flagrante injusticia y el bloqueo de la defensa legal en los tribunales, Antonella Vázquez Cavedon, abogada fundadora de DMAS, expresó lo siguiente a la revista:
“Es un ring: entrenamos, tuvimos la dieta, nos cuidamos, nos pusimos los guantes y en ese momento en lugar de que se inicie la pelea, nos dicen: ‘bájate porque no nos gusta el color de tus guantes’. Ni siquiera se llega a la discusión del fondo”.

La indignación en redes: Cuando el pueblo defiende lo que las autoridades entregan
Ante la falta de consulta pública y el aparente -dicen- favoritismo institucional, los ciudadanos han convertido las redes sociales en un bastión de resistencia global.
¡Y cómo no iba a ser así cuando acabarán con un paraíso!
El fallo judicial desató una ola de indignación cibernética que exige un boicot masivo en contra de la línea de cruceros y pide la intervención urgente de la presidenta Claudia Sheinbaum, la Semarnat y la Profepa.

Los usuarios critican severamente que el gobierno permita la explotación de los recursos nacionales para el entretenimiento exclusivo de visitantes extranjeros, mientras las comunidades locales cargan con los costos ambientales, la gentrificación y la escasez de servicios básicos.
La usuaria identificada como @ecomaniaca expresó de manera contundente la ironía de este desarrollo:
“Un parque hecho por extranjeros para que lo disfruten extranjeros en tierra mexicana”.
La percepción de abuso y despojo -tipo colonialista- es un sentimiento compartido por la comunidad digital. En un extenso y reflexivo comentario, la ciudadana @patricia.riveron.5 hizo un llamado a la acción colectiva para frenar los abusos políticos y corporativos:
“… Vienen a disfrutar nuestros recursos, vienen extraen minerales, se roban el petróleo y ahora este tipo de construcciones que francamente sólo van a beneficiar a los extranjeros, sino a los propios. Creo que es momento que nos unamos y salgamos a marchar y protestemos masivamente. También creo que debemos de hacer responsables a los políticos que elegimos para que nos representen”.

A pesar del duro golpe legal propinado por el Tribunal Colegiado, los defensores de la selva maya y el litoral caribeño no se han rendido.
La abogada de DMAS confirmó que continuarán la lucha a través de otras vías legales, una postura respaldada por miles de personas como @marisol_ruvalcabaaaa, quien advirtió con firmeza en las redes:
“Quieren destruir mahahual uno de los lugares más bellos de Quintana Roo. Y no lo vamos a permitir! Todo México está apoyando. Y si se ocupa amparo se meterá amparo”.
Por su parte, @wenddukiiee escribió:
“Ese es el detalle… no son para nosotros sino para los extranjeros”
“Y que?? No es para quien sea, si no el daño que causan, así fuera para locales no se vale destruir y abusar de los recursos naturales, esto es un NO TOTAL”, comentó @maluchas

La última línea de defensa para el Caribe Mexicano
El caso de Mahahual sí que es un doloroso recordatorio de cómo los intereses económicos a corto plazo parecen pasar por encima de la biodiversidad, la legalidad y los derechos comunitarios.
Aunque los tribunales hayan cerrado una puerta legal para favorecer a Royal Caribbean, la última palabra la deberían de tener la movilización ciudadana que solo buscara el bien para la región y su maravilloso ecosistema.
Debemos nunca olvidar que los manglares y arrecifes de Quintana Roo no pertenecen a una corporación ni deberían de ser moneda de cambio para nadie; son el patrimonio de las futuras generaciones y un pulmón vital para el planeta entero.
Déjanos un Comentario sobre qué opinas de esta situación. ¡Nos encantaría leerte!


