Por: Circe Vargón
En plena colonia Juárez, en la CDMX, hay un establecimiento que parece detenido en el tiempo. Conoce el Café La Habana, un refugio de periodistas e intelectuales.
En plena colonia Juárez, en la esquina de Morelos y Londres, hay un establecimiento que parece detenido en el año de 1952.
El Café La Habana abrió sus puertas hace más de 70 años y nunca cambió su esencia. No intenta ser moderno ni atractivo para turistas. Es un lugar de trabajo real para personas que necesitan una mesa, una taza de café y silencio (o ruido de las conversaciones; no el de las redes sociales).
El Café La Habana no es una cafetería de especialidad con barista que diseña figuras en la leche. Es una cantina de café, sin más etiquetas. Y eso es exactamente lo que lo hace único.

En México Travel Channel nos gustan los lugares que cuentan historias sin necesidad de placas conmemorativas. Si eso te suena bien, sigue leyendo.
El Café La Habana y su lugar en la historia
El Café La Habana es ampliamente reconocido por ser el lugar donde, según la historia popular, el Che Guevara y Fidel Castro se reunían a debatir sobre la Revolución Cubana.
No hay una placa que lo confirme, ni documentos oficiales, pero la tradición oral lo sostiene con fuerza. También se dice que por aquí pasaron Gabriel García Márquez, Octavio Paz, Carlos Fuentes y Juan Rulfo. Algunas versiones incluyen a David Alfaro Siqueiros y a Diego Rivera.
Lo que sí está documentado es que el lugar fue punto de encuentro de periodistas del entonces diario Novedades, cuyas oficinas estaban cerca. También lo frecuentaban trabajadores de la antigua fábrica textil ‘La Carolina’, ubicada a unas cuadras.
Es decir, el Café La Habana nunca fue exclusivo de intelectuales. Siempre fue mezcla. El escritor sentado en una mesa, el electricista en la otra, el estudiante de filosofía en la barra.
El estilo arquitectónico y decorativo sigue siendo el mismo de mediados del siglo XX. Los vitrales con motivos cubanos (de ahí el nombre), las lámparas colgantes de metal, el piso de mosaico y los ventiladores de techo originales aún funcionan.
No ha habido remodelaciones profundas. Lo que ves es lo que había hace 70 años.
A diferencia de otras cafeterías históricas de la ciudad, La Habana no se ha convertido en una atracción turística masiva. Sigue siendo, ante todo, un lugar de barrio.

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La experiencia del café: Sin artificios
El grano proviene de Veracruz y Oaxaca, dos de las regiones cafetaleras más importantes de México. Se tuesta en la misma ciudad y se muele al momento. El café de olla se prepara con canela y piloncillo en una olla de barro, igual que en los mercados tradicionales.
El menú de alimentos también es clásico. Chilaquiles verdes o rojos con pollo, huevos al gusto con frijoles, molletes, sincronizadas y quesadillas.
El lugar es frecuentado por profesores, escritores y periodistas para leer o trabajar. No es raro ver a alguien con una pila de libros en la mesa, subrayando párrafos con lapicero. Tampoco es raro ver a dos personas discutiendo acaloradamente de política.

Todo lo que debes saber sobre Café La Habana
- Ubicación: Calle de Morelos 62, colonia Juárez, 06600 Ciudad de México. Está a dos cuadras del Paseo de la Reforma y a cinco minutos caminando del Monumento a la Revolución.
- Horario: abre todos los días de 7:00 AM a 11:00 PM. Los domingos de 8:00 AM-11:00PM.
- Costo promedio por persona: de $150 A 300 pesos por persona. Esto incluye una bebida de café y un platillo de comida.
- Para trabajar: el lugar tiene conexión Wi-Fi gratuita. Hay contactos de luz en varias mesas, pero no en todas.

¿Qué te parece? ¿Te animas a tomar un café en este refugio intelectual acompañado de algún libro o listo para escribir un primer ensayo? Visita Café La Habana.
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