Museo Anahuacalli: el templo de piedra volcánica de Diego Rivera perfecto para escapar del calor en CDMX

Por: Circe Vargón

La mayoría de los museos en la Ciudad de México son edificios coloniales adaptados, pero existe uno que no es como los demás, y se llama:  El Anahuacalli.

Más que un museo, es un edificio-obra construido con piedra volcánica del Pedregal, inspirado en la arquitectura mesoamericana y pensado como un recorrido simbólico.

Este espacio fue construido por Diego Rivera, piedra por piedra, desde cero para ser un museo diferente y sin arquitectos de por medio, convirtiendo a este edificio en una extensión de su obra.

Entrar al Anahuacalli es caminar por un lugar que cambia con la luz, la temperatura y el sonido. Y lo mejor, en temporada de calor, es uno de los espacios más frescos del sur de la ciudad.

¿Conocías este Museo?/Foto: Wikimedia Commons

La arquitectura del Anahuacalli: un viaje simbólico

El edificio está dividido en tres niveles. Cada nivel tiene un significado.

Planta baja: el inframundo. Es la zona más oscura. Las paredes son de piedra negra, la luz es tenue. Aquí están las piezas de barro y cerámica que representan a los dioses del inframundo, a los animales sagrados, a los muertos. Es la parte más mística del museo.

Primer piso: La tierra. La luz empieza a entrar. Hay más espacio entre las piedras. Las vitrinas están mejor iluminadas. Aquí se exhiben piezas de la vida cotidiana: metates, sellos, figuras de deidades agrícolas. También hay una pequeña sala dedicada a las culturas del occidente de México.

Segundo piso: El cielo. Es el nivel más alto. Aquí está el estudio de Diego Rivera, un espacio amplio, con ventanales que dejan entrar la luz natural. Ahí se conservan bocetos originales de sus murales, pinceles, paletas y muebles.

La idea de Rivera era que el visitante hiciera un viaje simbólico desde lo oscuro (el inframundo), pasando por lo terrenal y terminando en la luz (el cielo). Reflejando la cosmovisión náhuatl aplicada a un museo.

Una colección monumental (y poco convencional)

Diego Rivera fue un coleccionista obsesivo del arte prehispánico, por lo que logró reunir más de 45 mil piezas, aunque solo una parte está en exhibición.

Las piezas abarcan más de 2 mil años de historia. Hay figuras de barro de las culturas del occidente (Colima, Nayarit, Jalisco), máscaras de piedra de los teotihuacanos, sellos de los olmecas, urnas funerarias zapotecas y fragmentos de estelas mayas.

Lo que hace única esta colección no es solo la cantidad, sino el criterio de selección. Rivera no buscaba piezas bonitas, si no aquellas que mostraran la continuidad del arte mexicano. Él veía el muralismo como una continuación del arte prehispánico, no como una ruptura.

En el museo también hay una sala dedicada al arte virreinal, una rareza en un museo de arte prehispánico, esta sala fue incluida por el artista con el fin de apreciar la fusión de las dos culturas.

Datos clave para tu visita al Museo Anahuacalli

  • Ubicación: Museo 150, San Pablo Tepetlapa, alcaldía Coyoacán, Ciudad de México.
  • Horario: Martes a domingo de 11:00 a 17:30 hrs
  • Costo de entrada: General: $100 pesos.
  • Estudiantes y profesores con credencial vigente: $35 pesos.
  • Adultos mayores con credencial INAPAM: $25 pesos.
  • Entrada libre: domingos para personas mayores de 60 años y menores de 12 años.

¡Premio Doble! El boleto del Anahuacalli incluye la entrada al Museo Frida Kahlo (La Casa Azul) si los visitas el mismo fin de semana. La Casa Azul está en el centro de Coyoacán, a unos 15 minutos en auto. Normalmente cuesta $270 pesos. Con este pase, no pagas extra.

¿Por qué el Museo Anahuacalli es un imperdible en Coyoacán?

La mayoría de los visitantes de Coyoacán van a la Casa Azul, al mercado, al Jardín Centenario. El Anahuacalli queda fuera de la ruta turística tradicional porque está más retirado.

Pero eso es precisamente lo que lo hace valioso, ya que no hay multitudes y puedes recorrer las salas sin gente, además el silencio permite escuchar el eco de los pasos en la piedra y concentrarte en la experiencia que otorga este lugar.

Además, su construcción de piedra volcánica mantiene una temperatura fresca incluso en días calurosos, lo que lo convierte en un refugio natural dentro de la ciudad.

Si te gusta la arquitectura, la historia o el arte prehispánico, no te lo puedes perder.

¿Ya conoces el Anahuacalli?

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