¿Cuál es el Pueblo Mágico más pequeño de México?

Por: Circe Vargón

A tan solo 90 minutos de la Ciudad de México y a unos minutos de Toluca, se encuentra un Pueblo Mágico reconocido oficialmente como el de menor extensión territorial del país.

Con una superficie urbana que ronda apenas el kilómetro cuadrado, este rincón del Estado de México es el destino perfecto para una escapada de fin de semana.

Lejos de las aglomeraciones de otros destinos mexiquenses, Metepec destaca por su extraordinaria tradición alfarera, su arquitectura colonial y un misticismo que te atrapa desde el primer instante.

El Pueblo Mágico más pequeño/Foto: Wikimedia Commons

Historia y origen: La cuna del barro y los dioses

El nombre de Metepec proviene del náhuatl Metepetl, que se compone de metl (maguey) y tepetl (cerro), y se interpreta como “en el cerro de los magueyes” o “cerro de los magueyes”.

Su territorio está fuertemente ligado al Cerro de los Magueyes, un sitio sagrado que en la época prehispánica fue un centro ceremonial.

Los primeros pobladores fueron los matlatzincas, y el lugar fue conquistado por los mexicas alrededor de 1476.

Tras la conquista española, los frailes franciscanos fundaron la Iglesia de San Juan Bautista en el siglo XVI, combinando la evangelización con las tradiciones indígenas.

El trabajo del barro en Metepec tiene raíces precolombinas, pero se consolidó durante el periodo virreinal.

Fue reconocido como Pueblo Mágico en 2011 y en 2012 se le otorgó el nombramiento de Ciudad Barroco.

Entre sus mayores atractivos mitológicos está la Tlanchana, una mítica sirena hecha de barro que representa a la “señora de las aguas dulces”.Es símbolo de los manantiales y la fertilidad del valle.

La Tlanchana es una figura femenina con rasgos de pez, originaria de la cosmovisión matlatzinca, y está relacionada con la diosa del agua Chalchiuhtlicue del panteón mexica.

La figura se exhibe en el Jardín de la Tlanchana, en el costado oriente de la Parroquia de San Juan Bautista.

Metepec, “en el cerro de los magueyes” o “cerro de los magueyes”/Foto: Wikimedia Commons

¿Qué hacer en un fin de semana en Metepec?

Ruta de la Alfarería y el Árbol de la Vida

Metepec es mundialmente famoso por ser la cuna del Árbol de la Vida, una artesanía monumental de barro policromado que representa la creación del mundo según el Génesis bíblico, aunque con el tiempo se han creado versiones que narran diversas historias y tradiciones mexicanas.

La pieza característica es un candelero de barro de siete brazos.

Puedes visitar talleres en los barrios alfareros: Santiaguito, Santa Cruz, San Miguel y Espíritu Santo.

En Santiaguito se encuentra la “Plaza del Alfarero”, dedicada a este oficio. Algunos talleres destacados son “Raíces de México”, “Artesanías Metepec” y el taller del maestro Arnulfo Moreno.

Cerro de los Magueyes

Es un espacio verde con senderos y miradores naturales. Fue un centro ceremonial prehispánico y hoy es un área protegida.

Ideal para caminar por la mañana y observar todo el Valle de Toluca. El ascenso no es muy exigente y desde la cima se ven los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl en días despejados. La entrada es gratuita.

Museo del Barro

Ubicado en Av. Estado de México 26, casi frente al mercado de artesanías.

Se inauguró en 2010 para mostrar la evolución de la alfarería local, desde las vasijas prehispánicas hasta el arte contemporáneo.

Exhibe el talento de los maestros alfareros y resguarda la cazuela de barro más grande del mundo, reconocida con el Récord Guinness en 2022.

Fue elaborada por el maestro alfarero Juan Carlos García con ayuda de artesanos de los barrios de San Miguel y Santiaguito; mide 85 cm de alto y 4 metros de circunferencia.

  • Horario: 10:00 a 18:00 horas.
  • Costo de entrada: Gratuito.

Parroquia de San Juan Bautista

Construida en el siglo XVI por los frailes franciscanos. El atrio tiene una cruz atrial de cantera y adoquines que simulan piezas de barro.

En su interior alberga pinturas y esculturas de gran valor artístico.

Calzada de los Artistas

Sobre la calle Independencia, varios artesanos venden directamente sus piezas de barro, desde macetas y figuras decorativas hasta árboles de la vida completos.

Ideal para comprar recuerdos a precios más bajos que en el mercado central.

Gastronomía: El fuego de la Garañona

La experiencia culinaria de Metepec es una parada obligatoria.

La Garañona es un elixir que se ha convertido en símbolo del pueblo y del Estado de México. Su receta original de 1895 perteneció a Maximiano Reyes Santiago, quien la comercializó en el Bar 2 de Abril.

Es un licor de alcohol de caña macerado con más de una docena de hierbas, entre ellas manzanilla, ruda, epazote, anís, hierbabuena y canela.

Se toma en pequeños caballitos de barro. El sabor es herbal y ligeramente amargo, similar al vermouth o al chartreuse.

El lugar tradicional para probarla es el histórico Bar 2 de Abril (Av. Estado de México 10), fundado en 1942 y ubicado frente a la Parroquia de San Juan Bautista.

Gastronomía local

El Mercado de Artesanías (Centro) ofrece antojitos, quesadillas y tlacoyos. En las calles del centro se consiguen:

  • Chorizo verde: Elaborado con cilantro, chile serrano, espinacas y cacahuate.
  • Pan de pulque: Pan dulce fermentado con pulque, con textura esponjosa y sabor ligeramente ácido.

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