El Museo del Estanquillo: Joyas de la crónica y arte popular

Por: Circe Vargón

En la calle de Madero, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, hay un edificio que no pasa desapercibido. Es de cantera gris, tiene un reloj en la fachada y en la parte superior se lee “La Esmeralda”.

Fue construido a finales del siglo XIX como una tienda departamental de lujo. Hoy alberga el Museo del Estanquillo, nombre que hace referencia a las tienditas de esquina donde se vendía de todo: dulces, cigarros, revistas, medicinas, juguetes.

La colección que ahí se resguarda no es la de un marchante de arte ni la de una institución pública. Es la colección privada de Carlos Monsiváis (1938-2010), escritor, cronista y periodista mexicano, considerado uno de los intelectuales más importantes del siglo XX.

Durante más de 40 años, Monsiváis fue a rastras de pulgas, mercados sobre ruedas y tiendas de antigüedades. No compraba por inversión. Compraba por obsesión. Y esa obsesión hoy es un museo público, gratuito, abierto a quien quiera entrar.

La palabra “estanquillo” también designa a los puestos callejeros que aparecieron en México a finales del siglo XIX, donde se vendían baratijas. El museo no tiene un solo estilo. Tiene de todo, exactamente como un estanquillo de verdad.

¿Lo has visitado?/Foto: Wikimedia Commons

¿Qué puedes ver en el Museo del Estanquillo?

El museo abrió sus puertas el 24 de noviembre de 2006. El edificio “La Esmeralda” se construyó entre 1885 y 1891, con el estilo arquitectónico del Porfiriato. Originalmente fue una joyería. Luego pasó a ser tienda departamental. Después fue abandonado. El gobierno de la ciudad lo rescató, lo restauró y lo convirtió en museo.

El acervo incluye más de 20 mil piezas. Entre ellas hay fotografías, documentos históricos, miniaturas, juguetes antiguos, latas de conservas viejas, estampitas religiosas, carteles de cine, programas de teatro, mantas políticas, relojes, lámparas y objetos cotidianos que ya nadie usa.

También hay obra gráfica de José Guadalupe Posada, el creador de La Catrina, grabados de Leopoldo Méndez y una colección de retratos de personajes populares mexicanos.

Lo que diferencia al Museo del Estanquillo de otros museos es que no está organizado por épocas ni por movimientos artísticos. Está organizado por ocurrencia.

Las vitrinas mezclan una fotografía de Cantinflas con un cartel de protesta estudiantil del 68. Una lata de chiles en vinagre de los años cincuenta está junto a una edición príncipe de un libro de Octavio Paz. No hay explicaciones académicas largas. El visitante puede interpretar por su cuenta o simplemente mirar.

Infraestructura y recorrido: Cuatro pisos de historia popular

El museo está distribuido en cuatro pisos. No es enorme, pero la cantidad de objetos puede abrumar al visitante primerizo. Lo mejor es ir sin prisa y detenerse en lo que llame la atención.

  • Primer piso: exposiciones temporales. Suelen cambiar cada tres o cuatro meses. Las muestras abordan temas como la historieta mexicana, el cine de oro o los movimientos sociales del siglo XX.

  • Segundo piso: acervo general. Aquí están repartidas las piezas más eclécticas de la colección Monsiváis. Desde abanicos pintados a mano hasta esculturas de cera de personajes históricos.

  • Tercer piso: caricatura política y gráfica popular. Están los originales de Posada, Méndez y otros grabadores mexicanos. También hay una reproducción de un estanquillo de principios del siglo XX, recreado con objetos originales.

  • Cuarto piso: terraza y tienda del museo. La tienda vende reproducciones de algunas piezas, libros de Monsiváis y recuerdos relacionados con la cultura popular.

Desde la terraza al aire libre se ve la calle de Madero hacia el oriente y, hacia el poniente, la cúpula del Templo de San Francisco. Es una de las mejores vistas del Centro Histórico para los amantes de la fotografía urbana. La luz del atardecer le da a la cantera un tono dorado. La terraza es gratuita. Se puede subir sin pagar, aunque no se visite el museo.

Cuatro pisos de arte y piezas únicas/Foto: Wikimedia Commons

Datos prácticos para visitar El Museo del Estaquillo

  • Ubicación: Isabel la Católica 26, esquina con Madero, Centro Histórico. La entrada está sobre la calle de Isabel la Católica, no sobre Madero.
  • Horario: lunes, miércoles a domingo de 10:00 a 18:00 horas. Cierra los martes.
  • Costo de entrada: entrada gratuita. No se paga boleto. Solo se firma un registro en la entrada. Se aceptan donativos voluntarios.
  • Días con más afluencia: fines de semana.
  • Tiempo recomendado de recorrido: 1.5 a 2 horas para ver todo.
  • Cómo llegar: Metro Isabel la Católica (Línea 1, rosa). Salida hacia la calle de Madero. El museo está a una cuadra caminando. También se puede llegar por Metrobús Línea 4 (ruta Sur), estación Bellas Artes.

Ubicado en el Centro Historico este museo te llevará por un viaje increible/Foto: Wikimedia Commons

El Museo del Estanquillo no es un recorrido tradicional, es una mirada distinta a la historia cultural de México, contada a través de objetos cotidianos, humor e ironía. Más que un museo, es un espacio para observar, cuestionar y reconocerse en los detalles de la vida diaria que marcaron a varias generaciones.

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