¿Sabías que en México existe un “pueblo de juguete”? La magia de Olinalá, Guerrero

Por: Circe Vargón

En el norte de Guerrero en la región conocida como La Montaña se esconde un rincón donde el aroma a madera de lináloe lo inunda todo.

Se trata de Olinalá, conocido mundialmente como el “pueblo de juguete” o la capital de la laca, debido a la asombrosa habilidad de sus artesanos para crear piezas que parecen cobrar vida.

Sus famosas cajitas, baúles y figuras de madera son objetos decorativos, pero también son fragmentos de una técnica prehispánica de rayado y dorado que ha fascinado a coleccionistas de todo el mundo.

Por ello, es frecuentemente descrito como un “pueblo de juguete” debido a la delicadeza y el colorido de sus artesanías, que transforman objetos cotidianos en piezas que parecen salidas de un mundo de fantasía. 

De hecho, en el convento de Las Descalzas Reales de Madrid, España, se conservan desde hace siglos dos bellos arcones laqueados provenientes de Olinalá, prueba del alcance internacional de este arte milenario.

Descubrir Olinalá es adentrarse en un mundo de color y paciencia, ideal para el turismo cultural que busca tesoros auténticos fuera de las rutas convencionales.

El aroma que enamora: La madera de lináloe

Lo que hace único a este destino es el uso del árbol de lináloe (Bursera linanoe), una especie que crece de manera natural en la selva baja caducifolia de Guerrero y otros estados del centro de México.

Al tallar la madera de lináloe desprende una fragancia naturalmente cítrica y dulce, famosa por su gran permanencia, capaz de conservarse durante muchos años y perfumar suavemente los espacios donde se encuentra.

Para potenciar este olor, los artesanos someten al árbol, aún en vida, a un proceso llamado «cala», que consiste en hacerle varias incisiones longitudinales al tronco con un machete durante la estación lluviosa, en los meses de agosto y septiembre.

La savia y el agua reaccionan y generan una textura veteada oscura en la madera, que es precisamente el aceite esencial oloroso tan deseado.

Visitar sus talleres este 2026 es ser testigo de cómo una técnica milenaria se mantiene intacta.

La artesanía de Olinalá cuenta con Denominación de Origen desde el 18 de noviembre de 1994, reconocimiento que protege su autenticidad y calidad a nivel nacional e internacional, registrada ante la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual conforme al Sistema de Lisboa .

¿Cuánto cuesta una pieza de Olinalá?

Los precios varían según el tamaño, la complejidad del diseño y si incluye dorado o incrustaciones de metales preciosos. Como referencia:

  • Cajas pequeñas (tostones o alhajeros): Desde $1,800 pesos.
  • Charolas y bandejas medianas: Entre $1,600 y $2,200 pesos.
  • Baúles grandes o piezas especiales: Pueden superar los $3,000 pesos.

Las piezas más elaboradas, con rayado fino y aplicaciones de oro, alcanzan precios más altos, acordes con el trabajo artesanal de semanas o incluso meses.

Al comprar directamente en los talleres de Olinalá, apoyas a los artesanos locales y evitas intermediarios.

Dependiendo de la obra es el costo de esta; sin embargo vale la pena cada peso que se invierte en estas artesanias/Foto: Wikimedia Commons

Olinalá: Un viaje al corazón de la tradición

Aunque el acceso requiere un viaje por carretera a través de paisajes montañosos espectaculares, la recompensa es total.

Además de su reconocida laca, Olinalá conserva una arquitectura colonial sencilla, protegida por su valor histórico, visible en sus templos, edificaciones civiles y traza urbana tradicional.

A ello se suma una gastronomía guerrerense de primer nivel, heredera directa de la cocina indígena de la región Montaña, elaborada con ingredientes locales, recetas ancestrales y bebidas tradicionales que reflejan la riqueza cultural del sur de México.

Es el destino ideal para quienes practican el slow travel y quieren entender por qué las manos de los artesanos guerrerenses son consideradas patrimonio vivo de nuestra nación.

Viajar a Olinalá es enamorarse de cada una de sus piezas/Foto: Redes Sociales Notimex

¿Cómo llegar a Olinalá?

Olinalá se ubica en la región de La Montaña de Guerrero. Desde la Ciudad de México, el viaje por carretera toma aproximadamente 6 a 7 horas (alrededor de 320 km).

La ruta más común es tomar la autopista México-Acapulco hasta la salida a Chilpancingo, y de ahí continuar por carretera estatal hacia Tlapa y Olinalá.

El camino ofrece vistas impresionantes de la sierra guerrerense, con sus cañones y vegetación exuberante.

Se recomienda viajar de día y, si es posible, en vehículo alto (tipo SUV o camioneta), ya que algunos tramos pueden tener terracería.

El viaje hacia este pueblo te regala hermosas postales/Foto: Redes Sociales Notimex

¿Qué más hacer en Olinalá?

  • Conocer los talleres artesanales: Muchos artesanos abren sus puertas para mostrar el proceso de creación. Es una experiencia única ver cómo, con herramientas sencillas y una paciencia infinita, transforman la madera en obras de arte.
  • Probar la gastronomía local: La cocina de la Montaña de Guerrero es rica en sabores ancestrales.

Destacan las tlahuanacas (o guayabillas silvestres), una fruta endémica de la región que se utiliza para preparar ates, licores, atoles y platillos tradicionales

Cada año, a finales de septiembre, se celebra el Festival de la Tlahuanca, donde se realizan las Masuchiles (ofrendas de flor, maíz y chiles que representan los cultivos) y se apertura la Feria del Pueblo en honor a San Francisco de Asís.

  • Conocer Temalacatzingo: Esta comunidad perteneciente al municipio de Olinalá es famosa por la elaboración de juguetes tradicionales de madera, de ahí el apodo de ‘pueblo de juguete’.

La técnica de la laca también se aplica aquí para crear piezas lúdicas que han sido documentadas en la serie ‘Guerrero Ancestral’.

Los baúles de Olinalá le han dado fama internacional/Foto: Redes Sociales Notimex

¿Dónde hospedarse?

Olinalá es un pueblo pequeño, por lo que la oferta hotelera es limitada.

Existen posadas familiares y pequeñas cabañas que ofrecen hospedaje sencillo pero acogedor.

Para una estancia más cómoda, muchos viajeros eligen hospedarse en Tlapa de Comonfort (a aproximadamente 1 hora de Olinalá), donde hay más opciones de hoteles y servicios, los cuales te sugerimos cheques antes de tu viaje para que tengas información actualizada.

Pieza decorada al estilo dorado, tradicional de la región de Olinalá/Wikimedia Commons

¿Por qué visitar Olinalá en 2026?

Más allá de la compra de artesanías, visitar Olinalá es una inmersión en una tradición viva que ha sobrevivido más de 500 años.

Es conocer a los artesanos que, con sus manos, mantienen una técnica prehispánica que ha sido reconocida con Denominación de Origen. Es caminar por calles empedradas donde el aroma a lináloe te sigue a todas partes.

Es entender por qué México es un país de colores, texturas y sabores que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo. Y de paso, puedes llevarte a casa una pieza única, hecha a mano, con la fragancia de la montaña de Guerrero.

¿Listo para descubrir el «pueblo de juguete» de Guerrero?

¡Nos vemos en la montaña!

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