Museo Soumaya: 5 secretos que esconde la colección privada más grande de Latinoamérica

Por: Circe Vargón

En el corazón de la zona de Polanco, en el exclusivo Nuevo Polanco, se erige una estructura que parece salida de un sueño futurista. El Museo Soumaya, con su fachada de 16 mil hexágonos de aluminio que brillan bajo el sol, uno de los edificios más fotografiados de América Latina.

Nombrado en honor a Soumaya Domit, esposa del empresario Carlos Slim fallecida en 1999, este museo abrió sus puertas en 2011 y desde entonces ha recibido a millones de visitantes que buscan una experiencia de turismo cultural sin igual.

Para esta temporada de abril, recorrer sus seis niveles es una invitación a un viaje estético que va desde el Renacimiento hasta el arte moderno mexicano, pasando por la colección de Auguste Rodin más grande fuera de Francia.

La estructura sin columnas que imita al Guggenheim

El Museo Soumaya fue diseñado por el arquitecto mexicano Fernando Romero, yerno de Carlos Slim, con la asesoría de las firmas Ove Arup y Gehry Technologies (sí, las mismas que trabajaron con Frank Gehry en el Museo Guggenheim de Bilbao).

El edificio tiene una altura de 45 metros (150 pies) y su forma es un romboide rotado que algunos han comparado con el cuello de una mujer.

Pero el verdadero secreto está en el interior. Al igual que el Guggenheim de Nueva York, el Soumaya prescinde de columnas que interrumpan la vista.

Los visitantes recorren las salas a través de una rampa circular continua que conecta los seis niveles, permitiendo una experiencia fluida y sin interrupciones visuales.

La estructura está soportada por 28 columnas curvas de acero de diferentes grosores y curvaturas, fabricadas por una empresa del Grupo Carso dedicada a la construcción de torres para plataformas petroleras marítimas.

Cada columna es única, calculada por computadora para soportar el peso exacto que necesita.

16 mil hexágonos que hacen que el edificio “viva”

La fachada del Soumaya está compuesta por 16 mil hexágonos de aluminio pulido que reflejan la luz de manera distinta según la hora del día y el ángulo del sol. No son todos iguales: existen alrededor de mil tamaños diferentes, cada uno diseñado digitalmente para encajar en la compleja geometría del edificio.

Este diseño no es solo estético. La piel de aluminio protege el edificio de la radiación solar y la humedad, al mismo tiempo que crea un efecto visual cambiante que hace que el museo parezca “vivo”.

Por la mañana, los hexágonos brillan con tonos plateados. Al atardecer, se tiñen de dorado. En días nublados, adquieren un aspecto más opaco y misterioso.

El origen de esta inspiración, según Fernando Romero, está en las fachadas de azulejos de la arquitectura colonial mexicana, reinterpretadas en un lenguaje completamente contemporáneo.

La colección de Rodin más grande fuera de Francia

El sexto piso del Museo Soumaya está dedicado por completo a Auguste Rodin, el padre de la escultura moderna. Y no es una colección cualquiera: es la más grande fuera de Francia, superada únicamente por el Musée Rodin en París.

Aquí podrás encontrar obras maestras como El Pensador (Le Penseur), que Carlos Slim colocó estratégicamente en el vestíbulo de entrada, frente a un mural de Rufino Tamayo.

También están La Puerta del Infierno, una obra monumental que Rodin trabajó durante 37 años sin llegar a terminarla, y esculturas de sus discípulos más cercanos como Camille Claudel y Émile-Antoine Bourdelle .

La fascinación de Slim por Rodin comenzó con su esposa Soumaya, quien admiraba profundamente al artista. La primera pieza que compraron juntos fue un busto titulado “Cabeza de hombre con nariz rota”.

Hoy, la colección incluye docenas de obras que abarcan toda la carrera del artista.

El Pensador de Auguste Rodin/Foto: Wikimedia Commons

Las réplicas certificadas de El David y La Piedad

Desde enero de 2023, el Museo Soumaya alberga dos tesoros que parecen sacados de una iglesia romana: réplicas certificadas de El David y La Piedad de Miguel Ángel Buonarroti.

No son copias cualquiera. Fueron esculpidas en la Galería Pietro Bazzanti de Florencia por artistas italianos, supervisadas por el gobierno italiano y los Museos del Vaticano.

El mármol fue extraído de la cantera de Carrara, la misma que Miguel Ángel utilizó para las obras originales.

La Piedad (La Pietà) pesa 2 mil 600 kilos y fue trabajada entre 2006 y 2012. Representa a la Virgen María sosteniendo el cuerpo de Jesús tras ser bajado de la cruz. Está ubicada cerca de la entrada, dando la bienvenida a los visitantes.

El David, por su parte, mide 6.97 metros de altura y pesa casi 6 toneladas. Fue esculpido entre 2018 y 2020 y se impone en el lobby, atrapando la atención de todos los que entran. Es una de las únicas tres réplicas a escala 1:1 que existen en el mundo.

La obra original de El David se encuentra en la Galería de la Academia de Florencia. Tener una réplica certificada en la Ciudad de México es un privilegio que pocos museos en el mundo pueden presumir.

El Soumaya cuenta con una replica de El David de Miguel Ángel Buonarroti/Foto: Wikimedia Commons

El vestíbulo de las celebridades y el mural de Diego Rivera

El vestíbulo de entrada del Soumaya no es un espacio de paso, es una galería en sí mismo. Aquí se encuentra el monumental Río Juchitán, el último mural pintado por Diego Rivera.

Fue un encargo de Carlos Slim en los años 80, y representa la vida y las tradiciones del Istmo de Tehuantepec, una de las regiones más queridas por el muralista.

Frente al mural, en una ubicación elegida personalmente por Slim, se encuentra El Pensador de Rodin, creando un diálogo entre el genio mexicano y el francés que resume la misión del museo: tender puentes entre culturas .

También hay un bajorrelieve de Miguel Ángel y otras esculturas monumentales que dan la bienvenida al visitante con una dosis de grandeza.

El techo alto y asimétrico del vestíbulo está diseñado para albergar exposiciones temporales de gran formato y eventos especiales.

Río Juchitan, el último mural pintado por Diego Rivera/Foto: Wikimedia Commons

Más de 66 mil obras en seis niveles

Además de estos tesoros, el Museo Soumaya alberga una colección de más de 66 mil piezas que abarcan 30 siglos de historia del arte. El recorrido se distribuye así:

  • Nivel 1: Platería, monedas, medallas y artes decorativas de la época colonial al periodo posrevolucionario.
  • Nivel 2: Exposiciones temporales.
  • Nivel 3: Maestros europeos y novohispanos: Tintoretto, El Greco, Rubens, Murillo, así como pintura virreinal mexicana.
  • Nivel 4: Impresionismo y vanguardias: Manet, Monet, Renoir, Degas, Van Gogh, Chagall, Miró, y paisajes del México del siglo XIX .
  • Nivel 5: Exposiciones temporales.
  • Nivel 6: La colección de Rodin, Dalí y escultura del siglo XX.

Información práctica para tu visita al Museo Soumaya

  • Horario: lunes a domingo de 10:30 a 18:30 horas.
  • Precio: Entrada completamente gratuita todo el año, sin necesidad de reservación. Solo debes presentarte en el museo durante el horario de apertura.
  • Ubicación: Blvd. Miguel de Cervantes Saavedra 303, Colonia Ampliación Granada, Alcaldía Miguel Hidalgo, Ciudad de México.
  • Cómo llegar: Metro Polanco (Línea 7) y luego un transporte hacia Periférico, o toma el Turibus que tiene una parada en la zona.

El Museo Soumaya es el sueño hecho realidad de un hombre que perdió a su esposa y decidió honrar su memoria compartiendo su colección de arte con todo el país.

Con una inversión que se estima en 47 millones de euros, Slim ha logrado crear un espacio donde el arte universal está al alcance de todos, sin importar su condición económica.

¿Listo para descubrir los secretos del Soumaya?

El arte es gratuito, la experiencia es invaluable. Nos vemos en Polanco.

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