¿Por qué en México lanzaban perritos desde globos aerostáticos?

Cuando llegaron los globos aerostáticos a México, los dueños lanzaban perritos en paracaídas, pero ¿por qué?

109
globos aerostáticos
Foto: Instagram/ @opuentes22

Luego de la guerra de Independencia de México, en el país comenzaron a llegar los globos aerostáticos, los cuales eran elevados desde algunas de las plazas más populares del territorio nacional.

Sin embargo, solo era un atractivo hasta que alguien decidió lanzar desde estos aparatos a perritos con paracaídas, a fin de captar la atención de los espectadores.

Te puede interesar: Conoce los restaurantes para perros en la CDMX; cuenta con un menú especial

De acuerdo con los historiadores, los perritos eran lanzados por la Alameda Central de la Ciudad de México.

Aunque no todos lograban sobrevivir, ya que los paracaídas no siempre se abrían. No hay registro histórico, que revela sobre si una persona u organización estuvo detrás de esto o si protestaron contra tal acción.

¿Por qué lanzaban a perritos desde los globos aerostáticos?

Se cree que aquellas personas que años después elevaron globos aerostáticos en la Alameda de la Ciudad de México, disfrazaban el show del lanzamiento de los perritos en paracaídas como una tendencia normal y mundial de experimentar con animales.

Después de unos meses de lanzar animales, los hermanos franceses Montgolfier montaron en la canastilla de ese primer globo aerostático a pasajeros humanos, que bajo su propia voluntad participaron en aquel experimento.

Te puede interesar: ¿Por qué le decimos Firulais a los perros callejeros?

Sólo un año después de que los hermanos Montgolfier inventaron el globo aerostático, en México hizo lo propio el ingeniero José María Alfaro, quien se convirtió en el primero en elevar y tripular uno de estos aparatos en el continente americano.

Los primeros experimentos de José María Alfaro fueron con globos de papel e intentó con diversas técnicas y materiales, hasta que pudo elevar el primero.

Los pequeños globos aerostáticos estaban iluminados y los volaba por las noches. Esto le permitía observar qué dirección tomaban. Aunque José María Alfaro no tuvo contacto con los hermanos Montgolfier, se las ingenió para construir un globo que pudiera volar y transportar personas.

Historias en video



En Vivo