Parque Hundido: ¿Sabes quién lo hizo y qué había antes ahí?

El Parque Hundido nació en el siglo XIX, cuando un socavón masivo se creó para extraer arcilla y hacer ladrillos.

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Foto: Instagram/ @vision_urbana_photo

Uno de los pequeños pulmones de la CDMX es el Parque Hundido, un escenario poco común entre una de las avenidas más transitadas. ¿Cuál es su historia?

La historia de este lugar tiene varios relatos que se rastrean en 1608, en aquel momento la colonia Del Valle se encontraba ubicada a las afueras de la capital mexicana, cerca del pueblo de Mixcoac.

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En este sitio, se encontraban unos prominentes terrenos, donde un señor llamado Tomás de Nápoles construyó un enorme rancho que durante mucho tiempo abasteció a los vecinos.

¿Qué había antes en el Parque Hundido?

Para el siglo XIX, en la zona de Parque Hundido, debido a la abundancia de arcilla que había en el suelo, la ranchería se convirtió en una fábrica de ladrillos llamada Noche Buena. Para hacer sus tabiques, esta ladrillera dejaba grandes agujeros en el suelo.

Los hoyos se convirtieron en la atracción de  visitantes, que iban regularmente a la zona a contemplarlos llenos de agua, por la temporada de lluvias, y a ver las flores que nacían a su alrededor.

Mientras que en el siglo XX, cuando se trazaron las avenidas y se pavimentó lo que se conoce como Insurgentes, la fábrica suspendió sus funciones y los dueños decidieron crear un bosque llamado Noche Buena.

Sin embargo, los hoyos y el desnivel que se creó le dieron a este lugar un espacio verde y una característica particular que persiste actualmente.

La primera gran remodelación de este sitio se hizo en los años 30. El bosque se convirtió en un jardín y de un día para el otro el nombre Noche Buena se transformó en el Parque Hundido.

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¿Cómo nació el famoso reloj de Parque Hundido?

Para los años 30, también fue cuando se construyó en su interior el emblemático reloj de flores, una pieza artesanal enorme que se hizo con dos toneladas de piedras del río para que reflejaran los minutos, y se puso en un lugar estratégico para que cualquiera pudiera ver la hora sin importar el sitio en el que se encontrara.

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