Pirámide de Kinich Kakmó: La tercera más alta del país y está en el Pueblo Mágico de Izamal

Este templo se edificó para adorar al Sol, deidad que los antiguos mayas de Yucatán relacionaban con la salud. 

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Pirámide de Kinich Kakmó
Foto: @cultura_mx/Twitter

Los antropólogos coinciden en que la pirámide de Kinich Kakmó, es el tercer vestigio prehispánico más alto del país, superada solo por la pirámide del Sol en Teotihuacán y la pirámide de Cholula en Puebla. En lengua maya su nombre significa “guacamaya de fuego con rostro solar”, construida en honor a este Dios.

Se trata de la deidad del Sol, el más importante para esta cultura, que habitó en lo que ahora conocemos como Izamal, el Pueblo Mágico de Yucatán. Justamente al norte de la también conocida como la “Ciudad amarilla” se encuentra la pirámide de Kinich Kakmó, construida en piedra caliza.

Para los ancestros que habitaron estas tierras, este ser de divinidad solar se asociaba al calor y sequía. De acuerdo con el Códice Dresde, este ser omnipotente aparece con cabeza de guacamaya y cuerpo humano, portando en cada mano una antorcha encendida.

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¿En qué periodo se construyó la pirámide de Kinich Kakmó?

Hasta la pirámide de Kinich Kakmó acudía el pueblo para dejar ofrendas en tiempos de pandemia o epidemias de peste, porque tenía la fiel creencia que el Sol regía sobre la salud. Así que también se le conocía como Zamná o Itzamná. En la actualidad, este templo está parcialmente bajo tierra.

La parte que deja al descubierto está repleta de hierba y flores, además se sabe por sus estudiosos, que cuenta con un volumen de aproximadamente 700 mil metros cúbicos y que se construyó entre 400 y 600 d.C. Precisamente con estos datos, este vestigio se ubica en el período clásico maya.

Justo en esta época, los mayas del estado ofrecían un sacrificio diario en la pirámide de Kinich Kakmó. Los expertos comparten que sus cimientos básicos se han mantenido bien conservados. Sin embargo, cree fielmente que esta construcción originalmente contaba con una capa brillante a su alrededor.

Hoy en día, los investigadores no saben con certeza si la base de la pirámide de Kinich Kakmó se dejó intencionalmente bajo tierra, o si fue el resultado natural del crecimiento excesivo que la estructura experimentó más tarde. En la actualidad, Izamal nos ofrece la evidencia de cinco templos importantes, algunos sufrieron la mano de la destrucción por parte de los españoles.

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