¿Qué hacer en los alrededores y sobre la carretera el Espinazo del Diablo?

Descubre cuatro imperdibles de este circuito que conecta a Durango con Sinaloa, a través de una distancia de 223 kilómetros.

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Espinazo del Diablo carretera Durango-Mazatlán
Foto: Hirazo/Shutterstock.com

Si bien es considerada como una de las carreteras más peligrosas de México, el Espinazo del Diablo también es una de las más turísticas, no solo por las panorámicas que ofrece a la lente humana. Se trata de un circuito que conduce hasta el encuentro de destinos desorbitantes, que parecen escenarios de otro planeta.

Está conformada por tres mil curvas que suman 223 kilómetros de distancia y que se recorren a lo largo de cinco horas y media, partiendo de Durango hasta Mazatlán. Su nombre se debe a la formación de un conjunto de rocas, que simulan el lomo del Diablo, que se ubica en el kilómetro 186 con dirección al puerto costero de Sinaloa y que por supuesto es un punto obligado para fotografiar.

Otro de los atractivos del Espinazo del Diablo es su impresionante joya arquitectónica conocida como el puente Baluarte-Bicentenario, del cual se dice es el más alto del país, atirantado sobre un precipicio de 402.57 metros de altura, edificado entre 2008 y 2012, un punto que también desearás capturar con tu cámara. 

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¿Qué destinos se descubren en el Espinazo del Diablo?

Durante la travesía se pueden hacer desviaciones, para descubrir las maravillas en sus alrededores, como Mexiquillo, conocido por su famoso Jardín de Piedra, donde se levantan imponentes y curiosas formaciones de roca volcánica, que llegan a medir hasta ocho metros de altura, modeladas por siglos de erosión. En este punto se practica el ciclismo de montaña y se recorre el lugar en vehículos 4X4.  

La carretera del Espinazo del Diablo también te conduce hasta la entrada a Otinapa, el bosque predilecto por aquellos que aman los deportes extremos: senderismo, paseos en bici, cuatrimotos y tirolesas, para admirar desde las alturas su magnificencia. Aunque sus lagunas se exploran en kayak y se puede saltar en bungee desde un puente ferroviario.

Por último, el Espinazo del Diablo te lleva hasta un encuentro seductor con las playas de Mazatlán, la perla del Pacífico, un destino que desborda cultura entre recintos culturales que también guardan increíbles historias; célebre por su oferta gastronómica que se paladea en una diversidad de propuestas restauranteras, además de una fascinante vida nocturna.

Ubicación:

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Sitio oficial de turismo de Durango

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