Aeroméxico recibirá un financiamiento por mil millones de dólares

Este hecho representa un respiro para la mayor aerolínea de México

17
Aeroméxico

Grupo Aeroméxico respira. Una solicitud de financiamiento por hasta mil millones de dólares, el cual le permitirá mantener la liquidez durante su actual reestructuración, le fue autorizada a esta aerolínea por parte de una corte estadounidense para el distrito sur de Nueva York.

Y cómo no, si este hecho se da en el contexto del duro golpe que ha sufrido el sector turismo y de viajes en el mundo, como resultado de la pandemia por coronavirus. Para situarnos y entender la importancia de este hecho, recordemos que desde fines de junio, Aeroméxico enfrenta un proceso de reestructura financiera bajo el Capítulo 11 de la ley de quiebras estadunidense.

 

En términos específicos, el financiamiento preferencial garantizado (o DIP financing, por sus siglas en inglés) le proporcionará a la Aeroméxico, de acuerdo con un comunicado que emitió esta empresa a la Bolsa Mexicana de Valores el miércoles pasado, la liquidez necesaria para cumplir con sus obligaciones futuras “de manera oportuna y ordenada”.

Sin embargo, el financiamiento aún está sujeto a una aprobación final en septiembre y el monto de dinero no se utilizará de una sola vez, pues se repartiría en dos tramos de 200 mdd y 800 mdd.

Sin intereses

Este autorización preliminar tiene otro lado positivo, pues la jueza Shelley C. Chapman también aprobó el acuerdo con los tenedores de certificados bursátiles para que éstos no cobren obligaciones financieras al menos 12 meses. Otro respiro para la aerolínea.

Si bien casi todas son noticias positivas, hay algunas condiciones para Aeroméxico: debe formar un Convenio de Apoyo de Accionistas con la mayoría de ellos, que representen aproximadamente 75% de su capital social —incluyendo Delta Air Lines—, “en el que voten a favor de un aumento de capital social para llevar a cabo, en su caso, la conversión del Tramo 2 del DIP Financing”.

Para que esto se cumpla, debe renunciar a sus respectivos “derechos de preferencia” para suscribir dicho aumento, y no deberá vender sus acciones durante el proceso de reestructura. Algo que al final no es tan “costoso”.

“Se anticipa que con el aumento de capital social, dichos accionistas, al no ejercer su derecho de preferencia, serán diluidos, por lo que su participación remanente podrá ser muy limitada”, explicó Andrés Conesa, director general de Aeroméxico, citado en el comunicado.

En Vivo